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El geometrismo amazónico de Víctor Escalante

Publicado: 2015-08-17

Víctor Escalante presenta su última exposición de pintura y la titula Ikamiaba. Escalante, es un artista polifacético y uno de los pioneros más importantes del diseño gráfico en el Perú que data en la década de los 60. Ha cumplido 50 años en el arte, también en el campo del periodismo y las ediciones. Su exhibición plástica se realiza en el Centro Cultural Ccori Wasi, en la galería de artes visuales. La muestra expone acrílicos en gran y pequeño formato, composiciones abstractas en verdes profundos y vibrantes entretejidos con trazos rojos y azules. El reconocido escritor e investigador amazónico, Roger Rumrrill, destaca: “Las obras artísticas de Víctor Escalante, cuyos trazos tejen armoniosa y bellamente el geometrismo del Kené Pano con el grafismo del bordado Paracas y Nazca, están contribuyendo poderosamente a universalizar la cultura y el arte andino-amazónico y a amazonizar y andinizar la cultura universal”. 

Aquí presentamos una breve conversación con el pintor, sobre la segunda parte de su 'Trilogía artística'.


Víctor, la crítica te ha reconocido como un artista de la línea abstracta; sin embargo, en tu estilo se denota reminiscencias de nuestro arte pre-colombino, como tu exposición anterior que titulaste Panacas Reales. ¿A qué se debe esta nueva propuesta?
Antes de pintar en caballete, había ya estudiado e investigado nuestras piezas del arte pre-colombino. Todo eso hace que las formas e íconos de mis trazos, tengan un estilo ligado a nuestro pasado. No olvidemos que el arte andino peruano tiene una historia dentro lo que ahora se llama arte abstracto, hace más de 2,000 años. Luego viene mi exposición de las Panacas Reales, donde presenté 14 retratos de los Incas, claro, en abstracto. No olvidemos que nunca se ha conocido algún retrato verdadero o figurativo de los Incas. Lo que hice fue retratar a través de mis formas, a mis propios Incas. Luego de esta muestra, me propuse explorar y profundizar mi trabajo sobre el arte ancestral peruano, que derivó en el proyecto de una Trilogía artística que incluya al mundo andino, el amazónico -que ahora expongo- y por último, estoy involucrándome en una muestra sobre la identidad de la Costa.
¿Qué fue lo que te alentó hacerlo?

Lima -como ciudad cosmopolita que es- facilita la indagación y apreciación de nuestras culturas de una forma bien amplia. Yo he nacido en Lima, soy hijo de migrantes andinos, y entiendo el mundo andino a través de mis padres y familia, pero el mundo amazónico era un enigma, como ha sido y es para muchos peruanos de diferentes regiones exógenas a la Selva. El gran mundo amazónico es conocido básicamente por su paisaje y como una exótica región para hacer turismo. A nadie se le ocurre indagar más de lo necesario, y adentrarse en sus costumbres, poblaciones, cultura y ni hablar de sus problemas.

Tuve suerte de tener amigos amazonenses desde muy joven, y ya mayor, la oportunidad de hacer amistad con los cultores en el campo de la literatura amazónica como Roger Rumrrill y César Calvo. Pero, fue mi viaje a la ciudad de Iquitos que me reveló ese mundo fantástico y real a la vez.   A partir de ahí, vinieron mis lecturas ligadas a la Amazonía, que me llevaron a conocer más. Devoré Las Tres Mitades de Ino Moxo de César Calvo, y sobre todo El Hablador de Mario Vargas Llosa. Conocí al mismo tiempo a Bárbara D’Achille, por un proyecto de edición sobre ecología, que me indujo a investigar más sobre la región, proyectando una futura revista, abortada por la desaparición trágica de esta magnífica investigadora y periodista. Regresé a Iquitos y me interné a lugares más apartados.

Lo que llevó a inspirarte como tema…
A nivel de apreciación artística y de inspiración, el paisaje es hermoso, pero también lo es la estética de sus artesanías, tejido y arte en general. El año pasado tuve un reencuentro con el periodista y escritor limeño Juan Ochoa López, cuyo tema central de investigación es la Amazonía. Acaba de recibir un premio por una novela corta que tiene lugar en el ambiente amazónico, sobre la pasión de un joven limeño por una joven del lugar, que tituló El amor empieza en la carne. Antes me había entusiasmado la lectura de diez poemas de Juan Gonzalo Rose, titulados Amazonía, de la primera edición de su libro Las Comarcas.

kashira (luna)  1x0.93cm.


¿Cuéntanos por qué titulas a tu muestra Ikamiaba?

Tuve oportunidad de conversar con Alfonso Castrillón para hacer una exposición sobre la Amazonía. El nombre viene después de descubrir un libro de Jenaro Herrera poco conocido, titulado Las Amazonas, leyenda y hechicerías de Loreto, editado en 1965; nos presenta la descripción de la historia de las Ikamiabas, como mujeres aguerridas, que vivían en comunidad, donde no habitaba ningún hombre. Eran bellas, de estatura elevada, “ojos grandes llenos de fuego”, que manejaban con destreza tanto el arco como el remo, “en quienes se hermanaba en feliz e íntimo consorcio, la fuerza y la belleza al mismo tiempo”.                     

Esta historia está relacionada con el descubrimiento del río Amazonas por el español Francisco de Orellana, quien se encontró con una nación de mujeres, que procuraban interceptar el paso de su misión. Por tan justificado motivo y la lucha que mantuvo con ellas, llamó a su descubrimiento: Amazonas, aludiendo la leyenda antigua y conocida en Europa.

IQUITENSE  0.53 X 0.53cm

Y luego de leer ese libro ¿la inspiración llegó como un acto impulsivo o lo elaboraste a través del tiempo?
La pintura es un acto básicamente técnico dado que uno debe saber usar los elementos esenciales para su elaboración. No puede existir un acto impulsivo, debe elaborarse antes, un plan que contenga tu estilo y conocimiento. Hasta el Action Painting necesita de una previa elaboración y búsqueda. La inspiración es la consecuencia del talento, conocimiento y seguridad para plasmar una obra frente a una tela en blanco. Para muchos la pintura no es espontánea, de repente para otros es un acto de tensión, de agresividad. Las obras son un mundo mental donde los artistas desarrollan una idea. Si es figurativa, la memoria trabaja cerca al artista, pero si no lo es, como el arte abstracto, la memoria tiene otro aporte, ligados a los códigos que el artista ha elaborado para su fin. Todo el bagaje de su formación y conocimiento salen a luz en el momento de pensar en un futuro cuadro. Para muchos es más fácil pintar un paisaje o un retrato que aventurarse a transformar las técnicas de lo clásico. Aquí la técnica tiene un papel importante. En cambio para romper con un esquema clásico, se necesita un tipo de personalidad más abierta y básicamente temeraria. Sucede como en las demás artes. Como en la poesía. Un ejemplo claro es Vallejo. Con una formación clásica, rompe esquemas y escribe ese gran libro Trilce. Pero en esto, hay algo interesante, creo, que su formación, su ideología y sobre todo, su clara identidad con su tierra, hacen de esta creación un libro nuevo. ¿Existió un acto impulsivo para crear lo que crearon: Picasso, Kandiski, Miró, Dalí o muchos otros?
Para concluir, ¿cómo afrontas la edad frente a otros pintores jóvenes, que también buscan su espacio y el camino para llegar a un público?

El artista siempre será joven. Su personalidad permanece intacta a través del tiempo, así como la libertad, sueños y amor hacia lo que hace, y la testarudez para con su técnica y estilo. No olvidemos que muchos pintores de otras épocas serán siempre jóvenes. Pregunten si la pintura de Szyszlo es joven o no. Los jóvenes de esta era, viven su propia realidad e identidad. Generalmente una identidad prestada. Una identidad enmascarada. Recuerdo lo que Mario Vargas Llosa escribió sobre este tema: “Según las épocas y las modas dominantes, los artistas latinoamericanos se han considerado blancos, indios o mestizos. Y cada una de esas definiciones -el hispanismo, el indigenismo, el criollismo- ha significado una mutilación, pues ha excluido de nuestra personalidad cultural algunas vetas que tenían tanto derecho a representarnos como la elegida".

Con las nuevas técnicas de las comunicaciones los jóvenes de ahora, tienen la oportunidad, no solo de conocer el mundo global del arte, sino también, la gran oportunidad de hacer difundir sus obras. En el Perú hay magníficos jóvenes pintores y muchas buenas obras poco conocidas fuera de nuestro país. Lo único que yo podría agregar, es que habiendo nacido en este Perú maravilloso, traten de estudiar y conocer su arte ancestral. Traten de llegar a nuestra propia identidad. La modernidad, a veces, es el culpable de desdibujar y enmascarar los rasgos de nuestra identidad latinoamericana, con diversas formas de influencia, amenazando lo auténticamente nuestro. Hay una perspectiva fantástica para nuestros jóvenes, que puede ser utilizada como insumo para crear una obra personal.

la nave fantasma 1.20x1.10cm

kené shaman  1x0.97cm


Escrito por

Tania Temoche

Periodista, gestora cultural y emparejada con la poesía. Amante de las artes y de la buena lectura. Con esperanzas de un mundo sin fronteras


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